La siguiente “victima” fue Ale. Pense que estaria a salvo con ella, pues no había jugado, solo había sido una espectadora mas. Pero la Ouija la había llamado a ella, eso lo había olvidado. Ya eran vacaciones y me había quedado a dormir en su casa. Sus papas dormían en el cuarto d enfrnt y su hermana había id a una fiesta, asi que estabamos solas en su cuarto. Jugabamos y peleábamos lanzándonos almohadas y empujándonos , todo había empezado por quien usaría una almohada.
Reiamos cuando escuchamos algo moverse en su tocador. Inmediatamente nos quedamos quietas y volteamos. Nada. Nos miramos y en ese instante una botella vacia de perfume cayo al suelo. Volteamos de inmediato y claramente vimos al fondo del pequeño tocador unos ojos rojos y pequeños que nos miraban. Y de la nada desaparecieron ante nuestra atónita mirada.
-El duende- fue lo que dijimos asombradas. En su casa desaparecían cosas y culpaban a un duende travieso. En ocasiones habían creido verlo pero nunca de esta forma.
En un instante me encontraba sentada junto a Ale en su cama. Ambas demasiado impresionadas para hablar o decir mas, solo nos quedamos ahí. Se hizo mas noche y nos quedamos dormidas viendo una película.
Un fuerte golpe me despertó, después sentí como si alguien pequeño subiera a la cama. Pense que era Mickey, el perro de ale, pero un escalofrío me recorrió al sentir como se movia como caminando en 2 pies, y no en cuatro patas.
-Ale…- la llame antes de voltear y verlo ahí, parado al pie de la cama, mirandome.
Sus sonrisa era diabólica, maléfica, llena de pequeños dientes afilados. Dio otro paso mirándonos con esos ojos rojos. Entonces Ale se despertó y volteo, pues yo me había aferrado con fuerza a su brazo. Comenzo a quejarse pero se callo en cuanto lo vio. Ambas estábamos muertas del miedo, tanto que no podíamos gritar mientras se acercaba mas y mas a nosotras y solo podíamos hacernos hacia atrás asustadas.
La tenue luz de la television encendida lo hacia ver aun mas maléfico y terrorífico. Ya estaba tan cerca de nosotros que de habernos estirado hacia el hubiéramos podido alcanzarlo y tocarlo. De pronto, simplemente desapareció.
Nos quedamos muy quietas con los ojos abiertos de par en par.
-Que se traen ustedes?- pregunto Tania, la hermana de Ale, que estaba en la puerta, acababa de llegar.
Solo la miramos en silencio, aun asustadas.
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Este es mi capitulo favorito hasta ahora *o* espero que les guste.
Aqui el otro cap porque Lety no sube nada ¬¬' no me dejen sola sigan leyendo y chicas sigan sbiendo sus capitulos!!!
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