Papi y yo nos habiamos ido lejos de ahi, a Inglaterra. No sabia que era Inglaterra, pero si el decia que debiamos ir alla y le creia, porqu sabai que el me cuidaba mucho. Asi que ambos partims a la noche siguiente porque no podiamos salir de dia. No sabai nisiquiera que era eso de dia, pero si papa no podia salir debia ser algo muy malo.
Como siempre el consiguio todo lo que hacia falta para que ns fueramos y nos subims a una cosa extraña que volaba. Estaba muy bien cerrado porque estariamos de dia ahi tambien.
Llegamos a Inglaterra en la nche y para cuando estabamos alla, yo ya habia crecido mas y l trajecito que papa me habia puesto me quedaba apretadito y me hacia ver rara. Le hic puchros para que me cambiaria y asi lo hizo. Despues de eso continuamos en nuesrabusqueda por un nuevo lugar para vivir, ya que la casa donde viviamos estaba ahora muy muy lejos.
Cuando llegamos a una casita que parecía estar sola, nos metims ahi pues habiamos tardad mucho en encontarla y yo ya comenzaba a bostezar, tenia mucho sueño y estaba cansada por el viaje. Papi me dejo a un lado y comenzo a cubrir las ventanas y todo para que el dia no nos alcanzara y nos hiciera daño. Volvio conmigo y me acomodo en una camita junto a el despues de darme mi comida, para que durmiera ya si lo hice.
Pero al poco rato desperte pues mi gargantita me molestaba e incomdaba, hacia dias que ya la lechita que me daba mi papa no me calmaba el hambre aunque comiera mucha y no sabia porque.
Comencé a llorar quedito pues no me gustaba esa incomodidad.
Como siempre el consiguio todo lo que hacia falta para que ns fueramos y nos subims a una cosa extraña que volaba. Estaba muy bien cerrado porque estariamos de dia ahi tambien.
Llegamos a Inglaterra en la nche y para cuando estabamos alla, yo ya habia crecido mas y l trajecito que papa me habia puesto me quedaba apretadito y me hacia ver rara. Le hic puchros para que me cambiaria y asi lo hizo. Despues de eso continuamos en nuesrabusqueda por un nuevo lugar para vivir, ya que la casa donde viviamos estaba ahora muy muy lejos.
Cuando llegamos a una casita que parecía estar sola, nos metims ahi pues habiamos tardad mucho en encontarla y yo ya comenzaba a bostezar, tenia mucho sueño y estaba cansada por el viaje. Papi me dejo a un lado y comenzo a cubrir las ventanas y todo para que el dia no nos alcanzara y nos hiciera daño. Volvio conmigo y me acomodo en una camita junto a el despues de darme mi comida, para que durmiera ya si lo hice.
Pero al poco rato desperte pues mi gargantita me molestaba e incomdaba, hacia dias que ya la lechita que me daba mi papa no me calmaba el hambre aunque comiera mucha y no sabia porque.
Comencé a llorar quedito pues no me gustaba esa incomodidad.
Comentarios
Publicar un comentario